¿Serás padrino? Aquí te damos algunos consejos para ser el mejor

Escoger un padrino o madrina para nuestros hijos no es nada fácil, primeramente tenemos que ver que verdaderamente vivan en nuestra misma fe.

A decir de los co-fundadores del sitio web ThePracticingCatholic.com, los padrinos hoy en día no juegan los roles importantes que una vez jugaron, pues se ha convertido más en un título honorario que en una responsabilidad. En la actualidad, hay muy pocas o ninguna expectativa asociada a esto.

Pero en realidad el papel de los padrinos acarreaba consigo grandes responsabilidades, incluyendo tomar el lugar de los padres en caso de que éstos hayan muerto cuando él aún estaba pequeño. Los padres deben tomar esta decisión seriamente y no se le debe restar importancia a la elección de si aceptar o adoptar el papel de un padrino o no.

Hay vario factores claves que te pueden convertir a un padrino ordinario en uno extraordinario.

A continuación les compartimos 11 Pequeñas y sencillas maneras de ser un padrino extraordinario:

–          Asiste a los eventos especiales de tu ahijado/a, incluyendo cumpleaños, primera Comunión, confirmación y graduaciones.

–          Asiste a cualquier actividad extracurricular a la que puedas, incluyendo juegos de basquetbol, recitales, actos del colegio y ferias de ciencia.

–          Asistan juntos a Misa, si no pueden todos los Domingos, entonces en las festividades y ocasiones especiales.

–          Envía cartas o regalos espontáneos como medallas de santos, una Biblia, rosarios, o cualquier CD o libro que encuentres inspirador y útil para el crecimiento en la fe.

–          Enséñale a tu ahijado tu oración favorita y récenla juntos.

–          Ora por tu ahijado y asegúrate de que sepa que oras por él o ella a diario.

–          Envía un adorno navideño especial cada Navidad.

–          Ve a almorzar con tu ahijado/a o simplemente salgan a divertirse.

–          Llama (incluso por Skype) a tu ahijado/a si vives muy lejos para verse a menudo.

–          Asiste a Misa regularmente y continúa nutriendo tu fe para que puedas guiar a tu ahijado/a con el ejemplo.

–          Celebra el aniversario del bautizo de tu ahijado/a con un almuerzo juntos o enviando un regalo o una nota.

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