Sacerdote asesinado por ISIS es “un mártir de Siria”, afirma Arzobispo

Nota de ACI PRENSA

Arzobispo de la Iglesia armenio-católica de Aleppo, Mons. Boutros Marayati, afirmó que el P. Hovsep Bedoyan, asesinado el lunes por el Estado Islámico (ISIS), “es un mártir de Siria” que “hacía el bien y estaba muy comprometido con la reconstrucción de la Iglesia y de las casas de la comunidad armenia de Deir er Zor”.

En declaraciones a Vatican News, aseguró que el ataque al sacerdote, en el que también murió su padre, no ha sido “un acto casual, sino que estaba totalmente estudiado”. “El coche del sacerdote era reconocible, sabían que estaba allí para llevar las ayudas y tenía dinero para la reconstrucción”, precisó.

En un tuit, el Papa Francisco expresó su cercanía a la comunidad armenio católica de Kamichlié, en Siria, reunida para las exequias de su párroco. El Papa aseguró que reza por ellos, por sus familiares y por todos los cristianos de Siria.

La reconstrucción de Deir er Zor

El Prelado de rito armenio es Administrador Apostólico de Qamishili, Hasakan e Deri er Zor, zonas del noreste de Siria, comprometidas en la ofensiva turca en Siria el pasado octubre e incluso antes por la acción del Estado Islámico. Esa era también la zona de actividad del P. Bedoyan, que cada dos semanas iba a Deir er Zor para seguir los trabajos de reconstrucción de varios edificios civiles y religiosos de la comunidad armenio-católica.

Deir er Zor, ciudad símbolo para los armenios

P. Bedoyan estaba muy comprometido con la ayuda a los cristianos que querían permanecer en aquella región a pesar de los riesgos de ataques y persecución. Mons. Marayati explicó a Vatican News que Deir er Zor tiene un significado particular en la memoria de los armenios que huyeron del genocidio perpetrado por el imperio otomano en la segunda década del siglo XX.

El Prelado explicó que los turcos, durante un bombardeo reciente en la ciudad siria destruyeron el gran monumento de los armenios ortodoxos y la Iglesia católica armenia, y temen que alguien no quiera que se reconstruya.

Mons. Marayati recordó el último encuentro con el P. Bedoyan y su acción pastoral así como su cercanía a las comunidades católicas más remotas de Siria.

Según explicó, la última vez que vio al P. Bedoyan fue hace siete días cuando acompañó a un diácono permanente en su ordenación. “Él trabajaba allí, tenía una buena fama, ayudaba siempre a los pobres y al responsable de la zona, el vicario Mons. Antranig Ayvazian”, explicó Mons. Marayati.

 

Durante la guerra, de las siete u ocho parroquias armeno católicas fueron destruidas y tan sólo quedaron la de la zona de Qamishli y la de Hassaké. Según explica el Prelado “había una tercera parroquia en Deir er Zor, una ciudad que había sido destruida durante el conflicto, especialmente la iglesia armenio-católica y la iglesia ortodoxa habían sufrido graves daños a causa de los misiles turcos”.

“Tras el fin de la guerra, después de la retirada de las tropas turcas, pensamos reconstruir esta iglesia y las casas de los armenios que habían tenido que huir”, dijo, y por ello el P. Bedoyan visitaba la zona cada dos o tres semanas.

Según explicó Mons. Marayati, la comunidad de cristianos de la zona del noreste de Siria es “muy antigua y muy fuerte, pero ha sido un golpe muy duro para todos porque era un sacerdote que trabajaba mucho y creaba una gran solidaridad entre la gente”.

También agradeció la cercanía del Papa Francisco que es “un verdadero consuelo. Nos da fuerza, nos hace sentir que no estamos solos. Toda la Iglesia Católica está con nosotros. Todo el mundo. Esta zona lejana de la amada y martirizada Siria no es olvidada. La gente sabe que el Santo Padre, personalmente nos recuerda en sus oraciones”.

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