Razones por las cuales necesitamos un guía espiritual (Te impactará)

Como san Josemaría Escrivá decía “No se te ocurriría construir una buena casa para vivir en la tierra sin consultarle a un arquitecto. ¿Cómo quieres levantar sin un director el alcázar de tu santificación para vivir eternamente en el cielo?”

Por eso acá te dejamos algunas razones por las que creemos que es importante tener un guía espiritual:

La vida espiritual es como una montaña rusa

Esto debido a que está en constante movimiento, hay días en que podemos pasar horas frente al Santísimo, estar entusiasmados por ir a Misa o a los Jueves Eucarísticos, en esas ocasiones tu alma está feliz cerca de Dios. Por otra parte hay días en que todo es difícil y hasta parece muy lejano, momentos en los que es más fácil dejarnos vencer por la pereza, por el pecado.

Siempre ocupamos a alguien con quien compartir (que no sea solo un amigo)

Necesitamos a alguien con quien compartir y conversar sobre nuestra vida espiritual, pues a nuestro alrededor hay pocas personas que comprenden lo que se experimenta interiormente.

Muchos dirán que para ello están los amigos de la misma comunidad, los cuales están disponibles a compartir con nosotros, pero es importante tener a alguien dispuesto a escuchar para que sepa un poco más que nosotros para poder levantarnos cuando creemos caer, para compartir la alegría cuando las bendiciones llegan y para ayudarnos a conducir nuestra vida espiritual. Pues ese es el deber de un guía espiritual.

El guía espiritual se preocupa de cosas que otros no se preocupan

El asesor es una persona que tiene mucha formación espiritual, el cual abre las puertas de su corazón y nos regala parte de su tiempo para hablar de nuestra relación con Dios y no solo nos referimos a la oración, sino a todo lo que una vida de católico coherente comprende.

El guía espiritual se preocupa no solo por nuestros signos espirituales externos, se preocupa más por aquellas cosas profundas de nuestra vida que nos hacen ser lo que somos. Se dedica a conocernos profundamente.

¿Qué es lo que hace?

Es aquella persona que nos enseña a orar de diversas formas, nos motivan para poder hacerlo; recomiendan lecturas o películas, nos instruyen en el crecimiento que previamente la guía espiritual ya tuvo y que cree que será bueno para nosotros.

Nos ayuda a descubrir el camino de nuestra verdadera vocación o santificarnos en aquella que ya hemos encontrado, es importante que sea una persona en la que podamos confiar y hablar sin guardarnos nada.

Una práctica recomendada

Es muy común que se practique en la Iglesia, apta para todos los bautizados, ayuda a cualquiera a crecer y formarse, a conocerse más y adentrarse en el conocimiento de Dios. Después de implementar esto en nuestra vida, no solo tendremos una amistad más rica con Dios, también la tendremos con la persona que hará el papel de padre espiritual.

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