¿Por qué santa Teresa de Calcuta escribió esta carta? (Te asombrará)

¿Por qué santa Teresa de Calcuta escribió esta carta? (Te asombrará)

Cuando santa Madre Teresa de Calcuta formaba parte de la congregación Instituto de la Bienaventurada Virgen María, experimentaba inspiraciones donde Jesús le pedía que se dedicar por completo a los pobres, pero respetó su votó de obediencia y le contó a su director espiritual.

El sacerdote le pidió en un principio a la santa que dejara de pensar en las inspiraciones. Pero al paso del tiempo el párroco se convenció de que la inspiración de la Madre era Divina y por eso le pidió que escribiera su experiencia mística al arzobispo Monseñor Périer.

Esto decía la carta

Traté de persuadir a Nuestro Señor de que intentaría llegar a ser una religiosa muy fervorosa y santa de Loreto, una verdadera víctima aquí en esta vocación—pero la respuesta vino muy clara de nuevo.

Quiero hermanas indias Misioneras de la Caridad—que serían Mi fuego de amor entre los más pobres—los enfermos—los moribundos—los niños pequeños de la calle.—Quiero que Me traigas a los pobres—y las hermanas que ofrecerían sus vidas como víctimas de Mi amor—me traerían estas almas a Mí’”. (P. 71)

Pese a las inspiración divina de Jesús, Santa Teresa de Calcuta estaba temerosa. Entonces Jesús le habló con mayor claridad:

“‘Has dicho siempre ‘haz conmigo todo lo que desees’.—Ahora quiero actuar—déjame hacerlo—Mi pequeña esposa—Mi pequeñita.—No tengas miedo—estaré siempre contigo.

Sufrirás y sufres ahora—pero si eres Mi pequeña esposa—la esposa de Jesús Crucificado tendrás que soportar estos tormentos en tu corazón.

Déjame actuar.—No Me rechaces.—Confía en Mi amorosamente—confía en Mí ciegamente. Pequeñita, dame almas-—dame las almas de los pobres niñitos de la calle.

Cómo duele—si tú sólo supieras—ver a estos niños pobres manchados de pecado. Anhelo la pureza de su amor.—Si sólo respondieras a Mi llamada—y Me trajeras estas almas—apartándolas de las manos del maligno.

Si sólo supieras cuántos pequeños caen en pecado cada día. Hay conventos con numerosas religiosas cuidando a los ricos y los que pueden valerse por sí mismos, pero para Mis muy pobres no hay absolutamente ninguna.

Es a ellos a quien anhelo—les amo.—¿Te negarás?. Pide a Su Excelencia que Me conceda esto como agradecimiento por los 25 años de gracia que le he dado”. (P.72)

Varios años después santa Teresa de Calcuta recibió el permiso para fundar las Hermanas de la Caridad, donde se entregó por completo a Jesús y a los pobres.