¿Por qué le rezan los católicos a los santos?

La pregunta

Si le puedo rezar directamente a Dios, ¿de qué me sirve rezarle a los santos?

La respuesta

A lo largo de la Sagrada Escritura se ve la intercesión de personas que logran cosas a través de Dios. Los santos no son dioses, son amigos de Dios que pueden interceder por nosotros. El primer milagro de Jesucristo en su vida pública se hace a través de la intercesión de su Santísima Madre, en las bodas de Caná. Véase el evangelio de san Juan 2,1-7.

El asunto de la «intercesión» de unos por otros se ha hecho siempre. Ya en el Nuevo Testamento se ve cómo los apóstoles obran milagros, no por sí mismos, sino intercediendo ante Dios por aquellos que lo solicitaban.

El Catecismo de la Iglesia Católica afirma en el número 956:

«La intercesión de los santos. “Por el hecho de que los del cielo están más íntimamente unidos con Cristo, consolidan más firmemente a toda la Iglesia en la santidad. […] No dejan de interceder por nosotros ante el Padre. Presentan por medio del único mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, los méritos que adquirieron en la tierra. […] Su solicitud fraterna ayuda, pues, mucho a nuestra debilidad” (Lumen Gentium 49):

“No lloréis, os seré más útil después de mi muerte y os ayudaré más eficazmente que
durante mi vida” (Santo Domingo, moribundo, a sus frailes: Relatio iuridica 4; cf.
Jordán de Sajonia, Vita 4, 69).

“Pasaré mi cielo haciendo el bien sobre la tierra” (Santa Teresa del Niño Jesús, verba).»

En la actualidad, aun los protestantes usan este tipo de intercesión cuando oran para pedirle algo a Dios. Cuando un pastor dice «Voy a orar por ti en tal o cual asunto», se convierte en intercesor.

Si en esta vida aceptamos interceder unos por otros ¿qué no será con las personas que ya
están cerca de Dios? Por otro lado, en ninguna parte de a Biblia se dice que no debe pedirse la intercesión de unos por otros. En Hechos 3, 1-18, se ve que por la intercesión de Juan y Pedro se cura un tullido. No le dicen: «Pídeselo directamente a Dios». Interceden ante Dios por él y queda sano.