Podrías ver caer del cielo las “lagrimas de San Loreno” en el mes de agosto

Ver las estrellas podría no ser lo primero que llega a la mente de un católico cuando piensa en San Lorenzo, diácono que fue martirizado, y ser quemado vivo por los romanos en una parrilla.

Incluso con todo lo que paso, en este mes de agosto con frecuencia los católicos y todas las personas que tienen la oportunidad de ver una lluvia de meteros que han nombrado en honor de San Lorenzo.

Las Perseidas, también llamadas las “lágrimas de San Lorenzo”, son una lluvia de meteoros asociadas con el cometa Swift-Tuttle, que suelta polvo y escombros en la órbita terrestre durante su órbita de 133 años alrededor del sol.

El cometa no presenta alguna amenaza de impacto a la tierra, al menos no durante miles de años.

Mientras que la Tierra orbita al sol, estará golpeando piezas de escombros dejados por el cometa, causando esto que se quemen en la atmósfera del planeta.

Esto causa una prolífica lluvia de meteoros que puede ser vista con mayor claridad en el hemisferio norte desde fines de julio hasta mediados de agosto, con un pico habitual alrededor del 10 de agosto, Fiesta de San Lorenzo.

Durante este pico, la tasa de meteoros alcanza los 60 o más por hora.

El nombre Perseidas viene de la constelación Perseo, llamada así por un personaje de la mitología griega, y lo luminoso de la lluvia de meteoros o el punto del que pareciera originarse.

El nombre “lágrimas de San Lorenzo” surgió por la asociación con la festividad y las leyendas que se construyeron tras la muerte del santo.

El 10 de agosto del año 258, San Lorenzo fue martirizado, en medio de la persecución del emperador romano Valeriano, con otros miembros del clero católico de Roma. El santo fue el último de los siete diáconos en morir.

San Lorenzo fue inmediatamente enviado a su muerte, siendo cocinado vivo en una parrilla. La leyenda sostiene que algunas de sus últimas palabras fueron una broma sobre el método de ejecución, pues les dijo a sus asesinos: “¡Voltéenme, estoy cocinado de este lado!”.

Los católicos comenzaron a llamar a la lluvia de meteoros “lágrimas de San Lorenzo”, incluso a pesar de que el fenómeno celeste precedió a la vida y muerte del santo.

Algunas tradiciones italianas sostienen que los pedazos ardientes de escombros vistos durante la lluvia de meteoros representan los carbones que mataron a San Lorenzo.

Cualquier persona en el hemisferio norte debería poder ver las “lágrimas de San Lorenzo”.

Los meteoros caerán desde distintos puntos del cielo y no desde una dirección particular. Para una mejor vista se recomienda ir a una zona rural, lejos de la contaminación de luz.

 

 

 

Nota original: Perseidas: En agosto caen del cielo las lágrimas de San Lorenzo (aciprensa.com)