Oraciones por los enfermos, para sanar cuerpo y alma

Oraciones por los enfermos, para sanar cuerpo y alma

1. Para después de la Comunión (Eucarística o Espiritual)

Jesús, Tu sangre es pura y sana,
que Tu sangre pura y sana circule en mi organismo enfermo,
Tu cuerpo es puro y sano, que Tu cuerpo transforme mi cuerpo enfermo
y me otorguen una vida sana y fuerte,
si esa es Tu santa voluntad.
Amén.

2.-“Cura aquello que el hombre no sabe sanar”

Señor mío y Dios mío, por tu amor y por tu misericordia sánanos,
que somos tus hijos de todas las enfermedades,
especialmente de aquellas que la ciencia humana no alcanza a curar.
Haz que con tu ayuda conservemos siempre pura nuestra alma de todo pecado.
Amén.

3. Médico de cuerpos y de almas

¡Oh Cristo, médico de cuerpos y de las almas!,
vela sobre nuestro hermano enfermo y sufriente,
y como el Buen Samaritano derrama sobre sus heridas
el aceite de la consolación y el vino de la esperanza.
Con gracia sanante de tu espíritu,
ilumina la difícil experiencia de la enfermedad y del dolor,
para que sobrellevando en el cuerpo y en el alma este mal,
se una a todos nosotros en la gracia del Padre de la Misericordia.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos, Amén.

4. En el sufrimiento

María, madre del Salvador y madre nuestra,
tu Santidad Inmaculada no te ha no te ha sustraído la espada del dolor,
más al pie de la cruz permaneces firme en la fe,
has creído al amor del Padre viendo a Tu hijo crucificado.
¡Oh Virgen Dolorosa! a ti te presento confiadamente mis penas,
te pido humildemente consolarme a la cruz de Jesús,
para que se transforme este sufrimiento
en un instrumento de salvación para mi alma y para toda la humanidad.
Madre del amor que vences el dolor, ora por mí. Amén.

5. Bendición de las medicinas

Señor mío,
Tú que has dado la inteligencia al hombre
para que pueda penetrar los secretos de la naturaleza,
bendice te ruego estas medicinas que debo tomar para mi salud,
te pido que estas medicinas sirvan para mi bien
y que no dejen ninguna consecuencia negativa en mi cuerpo.
Te lo pido a ti Señor mío y Dios mío,
al cual pertenece el Reino y la Gloria,
por los siglos de los siglos, Amén.