Oración a san Antonio de Padua por cualquier necesidad

Alrededor del mundo existen tradiciones y creencias alrededor de san Antonio de Padua, él ayuda en la búsqueda de objetos perdidos, muchas personas también le rezan para mantener a salvo en sus viajes.

Algunos marineros mantienen la imagen del santo en el mástil de su barco, además se invoca para encontrar un buen esposo o esposa.

A continuación, una eficaz oración que puedes rezarle a diario a san Antonio por cualquier necesidad.

Oración de Sanación a San Antonio.

Oh adorado San Antonio, el más gentil y amable de los Santos, por tu ardiente amor a Dios, tu excelsa virtud, y tu gran caridad hacia sus semejantes, te hicieron merecedor de poseer gran poderes milagrosos aquí en la tierra como no le fueron otorgados a ningún otro santo.

Los milagros aguardan en tu palabra, y esa palabra que está siempre dispuesta a pedir, a petición de los que atraviesan problemas y circunstancias difíciles.

La oración ansiosa de la amarga prueba nunca fue dirigida a ti en vano. A los enfermos les devolviste la salud; restauraste a todos los que algo se les había perdido; a los afectados por el dolor fueron objetos de tu tierna compasión; hasta los muertos elevaste a la vida cuando el corazón herido clamaba a ti desde el fondo de su amarga angustia.

Animado por este pensamiento, y convencido de la eficacia de tu santa intercesión, me arrodillo ante tu imagen santa y lleno de confianza, te imploro que me alcances la gracia de (aquí mencionar el pedido).

La respuesta a esta oración puede requerir un milagro. Aun así, ¿no eres tú el Santo de los Milagros?

San Antonio amado, ven y ayúdame a sanar las heridas que han permanecido como causa de mis dolores no superados. Alivia mi corazón de este peso y sánalo del resentimiento que ha anidado dentro de mí

Oh gentil y amoroso San Antonio de Padua, cuyo corazón está siempre lleno de compasión humana, susurra mi humilde oración a los oídos del Niño Jesús, quien amaba quedarse en tus brazos.

Ven y libérame de toda carga emocional que me mantiene atado a un mundo lleno de dolor y frustración. Ven y libérame de toda pesadumbres y falta de ánimo para actuar con decisión.

Líbrame, Oh querido San Antonio, de las trampas mortales de mis enemigos y de las asechanzas del mal que rondan cuando me siento sin esperanzas.

Una palabra tuya y sé que lo que pido en mi oración será concedido. En el nombre poderoso de Nuestro Señor Jesucristo te lo imploro.

Amén.

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