“No queremos morir” el lamento de los enfermos en Venezuela; Conoce sus historias

Enlace Católico.– Marisela Montoya es una paciente oncológica, que cumplió un año de haber sido sometida a una mastectomía radical, como toda paciente con cáncer de mamas, amerita un ciclo de 25 radioterapias, que no ha podido cumplir a cabalidad por el servicio autónomo de oncología del Hospital Central Universitario “Antonio María Pineda” tiene el equipo dañado.

Ha buscado en las clínicas privadas, pero el costo supera los 18 millones de bolívares y ella apenas gana el sueldo mínimo que en Venezuela no llega ni a los 300 mil bolívares, es decir algo más de 1 dólar americano y menos de 1 Euro.

Historias como esta se repite en todos los centros de salud y en las calles de Venezuela, es una lucha constante donde los ciudadanos se resisten a morir por falta de medicamentos y alimentos pero solo encuentra la mirada despiadada y egoísta de un régimen que comete el “pecado social” de actuar en contra de sus derechos humanos.

En Venezuela existen 129 unidades de diálisis y 32 pararon sus actividades en la semana en que 12 personas murieron por no contar a tiempo con los medicamentos para el tratamiento de diálisis, se tiene registro que alrededor de 16 mil personas necesitan estos tratamientos.

 “La mayoría de los pacientes cuyos riñones están paralizados, requieren por lo menos tres diálisis semanales para eliminar artificialmente las sustancias tóxicas de la sangre que quedan retenidas a causa de la insuficiencia renal y ya hemos visto con mucho dolor que han muerto porque simplemente no hay filtros o porque las máquinas están dañadas”, explicó Griselda Reyes que es luchadora social y empresaria.

También señaló “Imaginen el suplicio que están pasando los 16 mil pacientes renales que dependen de este procedimiento médico para sobrevivir. Es como una ruleta rusa, no se sabe cuándo le tocará al próximo. Y cuando te enteras que un grupo de pacientes renales que protestaba por el cierre de las unidades de diálisis en Barquisimeto fue dispersado a tiros, entiendes que a quienes nos gobiernan no les importa la vida de los demás”.

Este pasado jueves 8 de febrero, se realizó una protesta pacífica en la plaza “Alfredo Sadel”, para exigir los derechos a la vida y a la salud, su lema fue: “No queremos morir”. Se recolectaron firmas para enviarlas a instancias internacionales.

La Iglesia Católica no se queda atrás, también se sumará a esta y otras actividades a nivel nacional, se cumplirá en el marco de la Jornada Mundial del Enfermo 2018, que fue convocada por el Papa Francisco para el 11 de febrero.

El sacerdote dehoniano Wilfredo Corniel mencionó: “El propósito es defender el valor más preciado de la existencia del hombre como es la salud, para detener la ola de muertes y mal nutrición que invade al país, especialmente a los sectores más desposeídos del país”.

El domingo 11, habrá celebraciones eucarísticas en diversas iglesias con motivo de esta jornada mundial. El miércoles 21 se realizará una Oración y Recolección de Medicamentos, cuyo propósito es donarlos a las personas que así lo requieran.

Comments

comments

Compartir