El milagro eucarístico del que el papa Francisco fue testigo

En 1996, en la parroquia de Santa María, el milagro ocurrió cuando la Eucaristía comenzó a sangrar justo cuando se consagró y parte de ella se convirtió en tejido humano.

Al término de varios estudios intensos, se encontró que el tejido era parte de un corazón, músculo del miocardio, el ventrículo izquierdo, el músculo que da vida a todo el corazón y el cuerpo.

Además el tejido reveló que pertenecía a una persona que había sufrido un intenso dolor, experimentando largos períodos de tiempo en los que apenas podía respirar, tenía una intensión inmensa en el corazón (ambos rasgos de la crucifixión) y fue apuñalado en el lado izquierdo.

Además lo que parecía más una locura, es que esto debía haber matado a la persona, pero el tejido mostró señales de estar vivo. Esto se evidenció por glóbulos blancos intactos que se encuentran en el tejido, es decir, la muestra del corazón estaba aún latiendo, ya que de lo contrario los glóbulos blancos se hubieran desintegrado aproximadamente 15 minutos fuera de un cuerpo vivo.

El arzobispo encargado de esta investigación fue monseñor Jorge Mario Bergoglio.

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