Ex satanistas regresan a la Iglesia Católica y cuentan su historia (Te asombrará)

En este artículo les contaremos las historias de tres católicos, ex satanistas, que ahora comparten públicamente sus vidas en diferentes foros católicos luego de haberse convertido en oradores y escritores.

Deborah Lipsky 

Autora del libro Un mensaje de esperanza: Confesiones de un ex satanista. Es originaria de Massachusetts, se involucró con el satanismo cuando era adolescente y regresó a la Iglesia Católica en 2009.

En entrevista con el periodista del Register, Jim Graves contó: “te sorprendería descubrir que los ciudadanos aparentemente respetables en tu comunidad son miembros de aquelarres satánicos ya que son personas que conoces en la calle: son doctores, abogados y jefes indios”.

Tiene autismo, por lo cual se aisló durante su niñez, asistió a escuelas católicas entre el séptimo y décimo grado. Por el rechazo y abuso  por parte de otros niños llevó a portarse mal en clase, lo que la hizo impopular con las monjas que dirigían la escuela “y sugirieron que me merecía el trato que recibía”, dijo.

Deborah narró “Estaba enojada con las monjas, así que, como una broma y para desquitarme, comencé a venir a la escuela con el pentagrama. También lo dibujaba en mis tareas. Me pidieron que dejara la escuela. Ahora, estos fueron los días previos a Internet, así que comencé a leer sobre el satanismo en los libros y luego comencé a hablar con los satanistas”.

Después se unió a un culto satánico, pero lo abandonó por la vulgaridad de sus misas negras, ella recordó: “es la depravación en su peor forma. El satanismo se trata de la indulgencia y la destrucción de la Iglesia y la moralidad tradicional”.

Abundó “te habrías sentido incómodo a mi alrededor, ya que podría haberte mirado con odio y me consideraba muy manipuladora. Te sorprendería que a una edad temprana había acumulado una enorme riqueza, a pesar de que solo trabajaba a tiempo parcial”.

Las personas invitan lo demoníaco a sus vidas a través de “portales” y añadió que se puede hacer a través de “tableros Ouija, un psíquico, asistir a una sesión o tratar de comunicarse con fantasmas”.

Agregó que “también podemos invitarlos cuando nos dejamos consumir por la ira y nos rehusamos a perdonar. Los demonios tienen la capacidad de alterar nuestros pensamientos y llevarnos a las adicciones”.

Aseguró que los demonios la estaban aterrorizando y aseguró “Vinieron a recoger mi alma o querían una plena posesión. Tuve un sueño en el que un ángel vino a rescatarme. Me levanté a la mañana siguiente y decidí: ‘Yo voy a ser católica de nuevo’”.

Deborah oró y dijo: “’Dios, yo no sé si existes, pero si existes, envíame una monja que me lleve de vuelta a la Iglesia Católica’. Unos meses más tarde, lo hizo. Nuestra Señora me presentó a algunos sacerdotes con experiencia en el trato con el demonio, entre ellos uno que vive en Maine. Y volví a la Iglesia Católica. Amo a la Iglesia, y he dedicado mi vida a Ella”.

Deborah alienta a los fieles a vivir vidas católicas activas, ir a Misa, confesarse regularmente y usar los sacramentales, en especial el agua bendita. Por otra parte recomienda que los fieles tengan cuidado con sus pasatiempos y entretenimientos.

“El estilo de vida de bebida, fiesta y juerga puede crear una oportunidad para que el diablo entre. También recomiendo que la gente evite las películas de asesinatos”, finalizó.

David Arias 

Nació en la Ciudad de México y llegó a California a los 16 años, creció en una familia “culturalmente católica”, pero a menudo se enfrentaba con su familia, ya que se describía como un “alborotador”.

Conoció la Ouija en la secundaria, usándolo junto con sus compañeros en un cementerio. Llevaron el tablero a fiestas clandestinas, que incluían promiscuidad y abuso de drogas y alcohol. Fue invitado a unirse a lo que llamó “la iglesia de Satanás”.

David mencionó que en su grupo había personas de todas las edad y etnicidades. Muchos eran góticos, otros parecían personas respetables y trabajaban como médicos, abogados e ingenieros. El grupo evitaba a la policía y amenazaron con matar a cualquier miembro que hiciera públicas sus experiencias.

Tras cuatro años en el culto, David “se sintió vacío” por lo cual regresó hacia Dios y a su fe católica. Después de esto se casó, tuvo hijos y participó activamente en su parroquia, compartiendo la historia de su pasado, especialmente entre la comunidad hispana.

Aconsejó a los padres vigilar a sus hijos, ya que los niños de hoy “tienen fácil acceso a muchas cosas que son dañinas”. Además recomienda la asistencia regular a la Misa, confesión regular y el Rosario.

“El Rosario es poderoso. ¡Cuando alguien reza el Rosario, el mal se enoja!”, finalizó.

Zachary King 

Es un predicador católico del apostolado “Ministerio de Todos los Santos”. Se unió a un aquelarre satánico cuando era adolescente, atraído por las actividades que encontraba divertidas.

Y explicó “querían que la gente siguiera volviendo. Tenían máquinas de pinball y videojuegos que podíamos jugar, había un lago en la propiedad en el que podíamos nadar y pescar, y un pozo para hacer barbacoas. Había mucha comida, fiestas y podíamos ver películas”.

Además había drogas y pornografía, la cual de hecho “juega un papel muy importante en el satanismo”, afirmó.

A los 33 años se alejó del aquelarre, su conversión al catolicismo comenzó en 2008 cuando una mujer le dijo una Medalla Milagrosa. Hoy advierte a los padres que eviten que sus hijos se expongan a lo demoníaco, esto incluye el tablero Ouija y juegos como “Charlie Charlie”.

A pesar de que lamenta su participación en el satanismo, confesó sus pecados y ya no lucha con la culpa.

“Tenía ganas de ser católico desde que era un niño, y hubiera deseado haberme convertido en sacerdote lo antes posible. Pero, Dios me permitió tener las experiencias que tuve. Él quiere que les cuente a todos: no hagas esto”, finalizó.

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