Evangélica entra en Iglesia Católica y destruye 18 imágenes y 7 cuadros

Un atentado a la iglesia de la ciudad de Umari, Brasil (a 405Km de Fortaleza) dejó indignados a los fieles de aquella parroquia y acabó volviéndose caso de policía. El hecho ocurrió al mediodía, cuando la Iglesia fue invadida y atacada por la ama de casa Maria Leite Araújo Brasil, 45, que se decía evangélica. En posesión de un paralelepípedo, ella destruyó 18 imágenes sacras, siendo tres de ellas del siglo XVIII, además de siete cuadros del Vía Crucis. Las imágenes se volcaron polvo.

La acusada aún amenazó a los fieles que intentaron dominarla y sólo fue contenida con la llegada de la Policía Militar en el lugar de la depredación. “Vera”, como es más conocida la acusada, parecía estar posesiva y afirmó para los PM que había hecho una promesa de “destruir imágenes hechas por las manos de los hombres que están provocando guerras en el mundo”. Separada de su marido,’Vera’ se hizo fervorosa frecuentadora de un templo de la Asamblea de Dios en la ciudad de Umari. dominado Cuando la patrulla comandada por el sargento PM Josué y cabo PM Givaldo llegó al lugar encontró al párroco José Luismar Rodrigues en estado desesperante ante la destrucción de todas las imágenes de la matriz.
La mujer fue dominada y encaminada a la Delegación Regional de la Policía Civil de Icó (a 375Km de Fortaleza), donde el delegado regional José Gonçalves de Almeida labró el flagrante por crímenes de daños y violación de templo religioso. Desde el final de la tarde pasada, la acusada se encuentra recogida en la cadena pública de Umari a disposición de la Justicia.

El párroco José Luismar Rodrigues acompañó a la acusada ya los PMs hasta la comisaría regional de Icó, donde prestó testimonio en el auto de prisión en flagrante delito. Según el religioso, la destrucción de las imágenes sacras’jamales será olvidada por los fieles de Umari. Él recordó que, en toda su vida de sacerdocio, nunca había presenciado un acto semejante. “Ella causó daños materiales, espirituales, religiosos y también culturales”, afirma el sacerdote refiriéndose a las imágenes santificadas que habían sido esculpidas desde hace siglos.

El escribano Judá Tadeu, que labró el flagrante contra la ama de casa, también lamentó lo ocurrido. “Estoy en la Policía desde hace 32 años y jamás había visto algo de esa gravedad”, explicó. En cuanto tomó conocimiento del hecho, la población se dirigió a la iglesia y quedó incrédula al ver las imágenes sacras destruidas.

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