Estos hábitos podrían llevarte a ser santo

Estos hábitos podrían llevarte a ser santo

Para todos aquellos que lidian continuas luchas por vivir una vida santa en el mundo, el padre Pío dio algunos sabios y santos consejos que han guiado a muchas almas al cielo.

A continuación los cinco hábitos que san Pío creyó que todos los católicos deberían de practicar basado en el asesoramiento que dio a sus hijos espirituales.

1.- Confesión semanal del Padre Pío.

Algo de lo que más recomendaba a sus hijos espirituales era el de la confesión frecuente, al menos una vez a la semana. El padre Pío decía al respecto:

“La confesión es el baño del alma. Tienes que ir al menos una vez a la semana. No quiero que las almas se mantengan alejadas de la confesión por más de una semana. Incluso una habitación limpia y no ocupada recoge el polvo; regresa después de una semana y verá que es necesario ¡quitar el polvo de nuevo!”

2.- Comunión diaria

Una de las fortalezas del padre Pío era la comunión diaria. Una de las cosas que él decía sobre este sacramento era:

“Es muy cierto, no somos dignos de tal regalo. Sin embargo, al acercarse al Santísimo Sacramento en un estado de pecado mortal es una cosa, y ser indigno es otra muy distinta. Todos nosotros somos indignos, pero es Él quien nos invita. Él es quien lo desea. Vamos y humillémonos delante de Él y recivamoslo con un corazón contrito y lleno de amor.”

3.- Examen de Conciencia al anochecer

En una ocasión alguien le dijo al padre Pío que el examen de conciencia cada noche era inútil, ante ello el padre Pío le contestó:

“Eso es bastante cierto. Pero cada comerciante experimentado en este mundo no sólo mantiene un seguimiento durante todo el día de si ha perdido o ganado en cada venta. Por la noche, él hace la contabilidad del día para determinar lo que debe hacer al día siguiente. De ello se desprende que es indispensable hacer un riguroso examen de conciencia, breve pero lúcido, todas las noches”

4.- Lectura espiritual diaria

Algo que le entristecía al padre Pío era que muchas personas le dedicaban largas horas a las lecturas de libros noveleros, que les dejaban poco al alma, pero no le dedicaban tiempo a libros que en verdad dejaban grandes enseñanzas al alma. Sobre ello el padre Pío decía:

“El daño que viene a las almas por la falta de lectura de libros sagrados me hace estremecer…¡Qué asombroso poder tiene lectura espiritual que conduce a un cambio de rumbo, y hace que, incluso, la gente más mundana, entre en el camino de la perfección”.

5.- Oración mental dos veces al día

En varias ocasiones al padre Pío se le encontraba meditando y en oración, él les recomendaba a los fieles hacer lo mismo. Aseguraba lo siguiente:

“Si no tiene usted éxito en la meditación, no se rinda, cumpla con su deber. Si las distracciones son numerosas, no se desanime; haga la meditación de la paciencia, y aún saldrá beneficiado.

Decida sobre la duración de su meditación, y no la deje antes de finalizarla, incluso si tiene que ser crucificado. ¿Por qué se preocupa tanto de que no sabe cómo le gustaría meditar? La meditación es un medio para alcanzar a Dios, no es un objetivo en sí mismo.

La meditación tiene como objetivo el amor a Dios y al prójimo. Ama a Dios con toda tu alma y sin reserva, y amarás a tu prójimo como a ti mismo, y usted habrá logrado la mitad de su meditación”