Estas son formas externas que utiliza el demonio para entrar en nuestras vidas

El P. Antonio María Rejano Caballero, exorcista de la región de Extremadura, España en una entrevista a la agencia EFE explicó que la ouija o la magia negra “no son tonterías”, ya que se puede “recibir en ese momento la posesión del demonio y aparecer en otro momento de su vida”.

El presbítero explicó que la ouija o la magia negra son formas externas que usa el demonio para entrar en la vida de las personas.

“La gente piensa que son tonterías y no son tan tonterías, sino situaciones en las que uno puede recibir en ese momento la posesión del demonio y aparecer en otro momento de su vida”, insistió.

El P. Antonio María Rejano Caballero recibió la propuesta del Obispado hace dos años para ser exorcista.

“Es algo que está saliendo a la luz ahora, antes estaba más oculto. En mis tiempos de seminarista no se sabía quién era en la diócesis y, sin embargo, ahora todo el mundo sabe quién es y que existe”, precisa.

Además asegura que expulsar el demonio del cuerpo de una persona “no es una realidad que encuentres todos los días”, ser exorcista no es cuestión de  “de fortaleza mental ni física, sino de tener fe y ser persona de oración”.

El presbítero en estos dos años ha realizado unos seis exorcismos, en las sesiones va a acompañado un grupo de oración laico, pues lo importante es “oración, oración y oración”.

Los exorcismos no son sencillos y suelen necesitar más de una sesión, lo usual es que la persona llegue después de haber visitado especialistas médicos que no han encontrado respuesta a su situación,

Algunos de los síntomas en una posesión son visiones, hablar lenguas muertas que casi nadie conoce, oler azufre, situaciones anormales y extrañas en sus propias casas; cosas que pueden resultar extraño, pero que según el P. Rejano “estas cosas suceden”.

El exorcista aclara que hasta que no se inicia el ritual no se tiene la certeza de si la persona está poseída o no y además se requiere que un médico descarte que pueda sufrir cualquier tipo de enfermedad.

Aseguró que un exorcismo es “algo muy serio y muy profundo”. “Los que lo hacemos desde la fe sufrimos con la persona a la que se le está realizando y eso es lo que de alguna manera nos tiene que hacer recapacitar, que no es solamente por el morbo, por decirlo de alguna manera”, señala.

Además precisa que quienes piensan que los exorcismos “son cosas de otros tiempos” está en lo equivocado, pues es “algo muy actual” debido a que “el demonio hoy está más presente que nunca en el mundo y a través de distintas acciones entra en las personas, porque hay falta de fe”.

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