El primer proyecto de esta War Relief Services salvó la vida de cientos

El primer proyecto de esta War Relief Services salvó la vida de cientos

Gracias a la organización de caridad, Catholic Relief Services, unos mil 500 polacos que estaban retenidos en un campo de concentración ruso durante la II Guerra Mundial, encontraron refugio en México.

Catholic Relief Services, fue creada hace 75 años como “War Relief Services”, su primer proyecto fue rescatar a cientos de polacos retenidos en los campos de muerte soviéticos, el destino para estos refugiados fue México.

Julek Plowy, comentó a EWTN News Nightly “No sabíamos a lo que nos estábamos enfrentando. No sabíamos si la gente nos acogería o si era otro campo de internamiento”.

En aquel entonces, Julek tenía apenas tres años cuando llegó en 1943 a la colonia Santa Rosa en León, Guanajuato.

“Vimos a nuestros amigos y vecinos y familia morir y todos ellos estaban muriendo en los gulags. Así que construyes un odio dentro de ti, sin querer, pero lo haces”, recordó.

Julek cuando visitó su antiguo hogar, no pudo contener las lágrimas al reconocer los ambientes en los que vivió alguna vez.

“Tenemos muchas cosas en común, los polacos y los mexicanos. Compartimos una fe y sufrimos los mismos. Y nosotros los consideramos hermanos y hermanas, gracias por aceptarnos”, dijo.

La colonia Santa Rosa acogió cerca de mil 500 polacos, el lugar estaba en abandono, pero los refugiados lo convirtieron en un hogar, en donde educar a los menores e incluso vivir sus propias tradiciones.

Para 1947, Julek se mudó junto a su familia a Estados Unidos, ahí recibió una educación católica, sirvió en la Marina y se convirtió en un exitoso empresario.

En la actualidad Santa Rosa acoge el Proyecto Niños Don Bosco, que educa a menores de entre 8 y 18 años en riesgo de calle y situación de abandono. El proyecto está bajo la dirección del sacerdote Pedro González Valenzuela.

Para Julek hay dolorosas similitudes entre el éxodo de la comunidad polaca durante la II Guerra Mundial y la actual crisis migratoria en América del Norte.

“La historia se repite a sí misma en muchas formas por razones del mal. Es horrible que la historia tenga que repetirse y que no aprendamos. ¿Así que qué podemos aprender? Comienza con la fe y el amor de Dios”, dijo.

Mons. Alfonso Miranda, Secretario General de la Conferencia del Episcopado, coincide. “Si no pensamos como hermanos, como que somos hermanos, los países, la humanidad no tendrá éxito”, advirtió.